martes 2 de junio de 2009

Twitter a la caza de los lectores RSS

Simplemente quería dar señales de vida en el blog tras leer un tweet reflexivo que me ha hecho pensar más que nunca acerca de mi comportamiento web de los últimos tiempos. Tod@s sabemos que Internet funciona por trends o modas, pero algo me dice que desde hace algún tiempo los bloggers y los usuarios lectores de blogs empiezan a cambiar sus Internet habits.

De hecho, lo veo y noto en mis propias teclas, esta transformación o migración de costumbres en la red está cebándose conmigo ;-). Aunque últimamente el tiempo escasea, si me pongo a pensar fríamente, hace ya 2/3 días que no abro mi lector RSS y por tanto, no leo blogs que antes leía como rutina diaria a través de Google Reader. En cambio, estoy cada vez más activo en Twitter, donde veo que la actividad y la comunidad crecen día a día sin parar.

Es más, me atrevo a decir que a día de hoy, y sobre todo los días en los que ando con muy poco tiempo, mi fuente de noticias tecnológicas número uno es sin duda Twitter. ¿Ventajas? Rápido, directo y efectivo.

¿Paja mental/tontería que se me pasa por la cabeza? ¡A Twitter! ¿Link interesante que quiero compartir con mis followers? ¡A Twitter! ¿Desahogarme y expresar mi cabreo? ¡A Twitter! ¿Búsqueda de consejo tecnológico/no tecnológico? ¡A Twitter! ¿Autobombo controlado? ¡A Twitter! ¿Este post? ¡También a Twitter, y antes que el lector de feeds!

Es así de simple, noticias de las que antes me enteraba gracias a mi lector de feeds, ahora las leo en formsto corto y en tiempo real vía Twitter. ¿Que me llama la atención algo entre los 140 caracteres del tweet? Sólo tengo que pinchar en el correspondiente link...

No creo que Twitter ni el microblogging acaben del todo con los lectores de feeds, pero sí percibo que Twitter les está quitando ahora mismo un buen trozo del pastel que parecían haberse ganado a pulso durante los últimos años. ¿Ha venido Twitter para quedar entre nosotr@s por mucho tiempo o acabará siendo otra moda o Internet trend pasajera? ¿Os veis abandonando vuestros lectores RSS? ¿Creéis que pueden convivir ambos formatos, el blogging y el microblogging?

Ah, por si no lo habéis notado, decir que me encanta la inmediatez y efectividad de Twitter ;-).

SaludoX.


lunes 25 de mayo de 2009

Descontrol de intimidad en la red

Me preocupo y me alarmo mucho cuando no soy yo quien tiene el control de lo que sucede a mi alrededor. Es como cuando te subes de copiloto en el coche de alguien que pone a rugir los cientos de caballos de su nuevo bólido en una carretera de montaña por la que no ha conducido en su vida y de la que tú tienes muy malas referencias. Muchas veces no te queda otra que sonreir forzadamente y murmurar entre dientes que por favor baje el pistón, pero sabes que en tu interior estás realmente angustiad@; no eres tú quien conduce, no tienes el control del coche, no dispones ni de volante ni de freno, con lo que no te queda otra que fiarte completamente de las manos del piloto, tal y como hacía el gran Luis Moya.

Quería utilizar este simil del apasionante mundo de los rallies para describir un poco lo que ocurre hoy en día en la red, en especial en las redes sociales, donde para nada eres tú quien tiene el control de todo lo que acontece a tu alrededor.

Por mucho que seas el típico celoso de tu intimidad que cuidas y valoras cada pixel y frame del contenido que subes a la red, siempre hay cosas que se escapan de tus manos. Quizás me estoy volviendo un paranoias con la edad, pero cada vez tengo más en cuenta el hecho de que el contenido que subo a las redes sociales que frecuento, sean fotos o vídeos, esté limpio y no ofenda, ni mucho menos haga daño, a nadie. Admito que alguna vez se me ha colado alguna, pero por lo general, aunque suene aburrido, tengo hecha la promesa y la consigna ética interna de no subir a la red fotos en las que aparezca yo, ni muchos menos la gente de mi entorno cercano y lejano...ni a poder ser, otra gente, ¡aunque no les conozca! Por ejemplo, por mucho que tenga bonitas y curiosas estampas captadas en la vida diaria de miles de costarricenses, creo que no es ético ni tengo ningún derecho para decidir hacer públicas unas imágenes o vídeos en las que aparece esa gente. Sí, lo sé, seguramente nunca verán ese contenido, nunca nadie les identificará, pero así todo, el caso es que yo no soy nadie para subir a la red contenido en el que aparece alguien distinto a mí. Si lo hago, tengo que tener claro que en cierta manera, estoy violando el derecho a la intimidad y privacidad que tienen dichas personas, sean de la raza que sean y vivan donde vivan, el derecho a la intimidad debería ser un derecho universal, así que qué menos que respetarlo...

Saco hoy este tema porque ya se han dado muchos casos de gente que se ha llevado grandes sorpresa, mejor dicho, disgustos, al reconocerse en contenido que la gente sube a Internet sin ningún tipo de autorización, sin previo aviso ni consentimiento alguno. De seguir con este descontrol, corremos el riesgo de que algún día, ante la entrevista de trabajo de tu vida, el entrevistador, aparte de tu impecable CV, te muestre sobre la mesa y te pida explicaciones sobre las fotos que tus colegas del pueblo han colgado en el grupo del feisbuk (en las que por cierto apareces un poco pasadito...) o te reproduzca en su flamante iPhone el vídeo del baño en pelotas que grabó uno de tus primos menos inteligentes, al que no se le ocurrió otra cosa que subirlo a Youtube hace un par de años y enlazarlo desde su ahora exitosa bitácora. Son casos extremos que hasta cierto punto incluyen prácticas ilegales, pero...¿y si realmente te pasara a ti? Seamos conscientes de que esta falta de privacidad e impunidad en la red está generando casos alarmantes en los que mucha gente, sin comerlo ni beberlo, lo está pasando realmente mal.

Ojo, y no me refiero sólo a contenido de índole sexual, ni fotos locas sacadas un sábado de fiesta, ¿por qué alguien tiene el derecho o puede subir una foto del Castillo de Íscar en la que aparece lonifasiko en primer plano? Como decía, lonifasiko tiene un 0.0001% de posibilidades de encontrarse con esta foto algún día en la red o de que alguien se lo diga, pero poniéndonos tontos, esa foto no debería estar pululando por la red sin mi expreso consentimiento. No tengo los derechos de imagen de un futbolista y no me lucraré por salir en dicha foto, pero sí tengo un derecho universal denominado derecho a la intimidad que se supone me debería proteger de este tipo de atropellos.

A Google Street View ya le obligaron a difuminar las caras de las personas que aparecen en su servicio de mapas interactivos a pie calle, por lo que tiene su lógica que algún día las redes sociales y demás sitios en los que se maneja contenido multimedia, acaben implementando alguna medida similar que proteja el derecho a la intimidad de millones de personas de todo el planeta.

Es triste, pero estamos llegando a un punto en el que ya no te puedes fiar ni de tu piloto de rallies de toda la vida. Un poquito de privacidad por favor, mejor dicho, un poquito de ética y sobre todo, dos dedos y medio de frente, que con dos parece que ya no es suficiente en ciertas redes sociales y con cierto tipo de gente.

Resumiendo, quizás me haya vuelto demasiado celoso de mi intimidad y confíe poco en las medidas de seguridad que implementan las redes sociales para evitar la visibilidad pública del contenido que allí se genera, de todas formas, sigo creyendo que hace falta urgentemente un poco mucho de legislación y acciones concretas en materia de privacidad de información y derecho a la intimidad de las personas, empezando por el contenido que se sube a la red. Sé que es muy difícil controlar todo, pero algo vamos a tener que hacer, no vaya a ser que dentro de unos años pierdas el trabajo de tu vida en Israel por la gracia de un supuesto coleguita que en su día subió una foto tuya de Carnavales en la que apareces disfrazado de Hitler. Ahí ya de nada sirve llorar...

¿Veis igual de gris que yo el futuro del derecho a la intimidad en el contenido de la red? ¿Solucionará la tan ansiada (pero parada) Web 3.0 este tipo de problemas? ¿Conocéis o habéis vivido algún caso en el que alguien haya subido a la red contenido en el que aparecéis y os identificáis claramente?

SaludoX.


domingo 17 de mayo de 2009

Approbo, reduciendo el copy&paste

Hoy me enteraba a través de la tele (sí, por fin he visto algo antes en la tele que en Internet) de una noticia relacionada con la enseñanza, en especial, con el mal y despiadado uso de Internet por parte de las nuevas generaciones. Esta vez no me refiero al indiscriminado uso que los estudiantes hacen de las redes sociales, ya sea para hacer amig@s, ligar, quedar para echar unos litros o practicar bullying con "el débil de la clase", sino que me refiero a la búsqueda de información que los jóvenes realizan en la red...para copiar y pegar dicha info directamente en sus trabajos de clase. Como lo oyen, hemos pasado en un santiamén, de la generación que buscaba información entre las decenas de tomos de aquellas monstruosas enciclopedias (¡qué polvo tiene la mía!) a la generación pilla que busca directamente en la Wikipedia, hace copy&paste de la información que necesita a su documento de texto, lo formatea lo mínimo posible (no nos vayamos a deslomar...) y se lo manda al profe por mail esbozando una sonrisa Profidén que ni el mismísimo Joker...¡sinvergüenzas!

Sobra decir que estos chiquill@s se están auto-engañando y ell@s mismo saben mejor que nadie que no son más que unos listillos tecnológicos...culturalmente ineptos. Habrá ocasiones en las que el truco del almendruco les habrá funcionado, sin embargo, la mayoría de las veces un profesor en seguida cala si un trabajo (no hablo de exámenes) ha sido copiado, o no se ajusta a la capacidad de redacción y expresión de un chaval de 13 años. Que la policía (alguna...) no es tonta...

A ver, tod@s hemos copiado alguna vez algún párrafo o frase que nos ha gustado, bien de alguna enciclopedia, libro, de la misma Wikipedia o de otras webs. Sí, lo admito, pero al menos yo, tengo algo de orgullo, y las veces que he pecado, he tenido la decencia de no copiar el texto tal cual, sino al menos, he intentadi darle mi toque personal, aunque sea cambiando el tiempo de los verbos ;-). Es que en la tele comentaban que la situación detectada en ciertos colegios e institutos era realmente alarmante, dando a entender que los chavales de hoy en día no se molestan en cambiar absolutamente nada, entregan trabajos 100% fusilados con textos de la red y se quedan más a gusto que un arbusto; yo lo flipo...

La cara opuesta y contrapartida de la preocupante noticia venía de la mano de la empresa catalana Symmetric, quien ha desarrollado un servicio online denominado Approbo que pretende sentenciar y acabar con los estudiantes (es un decir...) tramposillos que copypastean el contenido de la red sin despeinarse el flequillo. Al parecer, la herramienta, para la que es necesario registrarse, permite subir un documento, cuyo texto se comparará en buscadores y otros recursos de la red con el objetivo de detectar similitudes de dicho documento en todo Internet. Eso sí, hay que destacar que su uso no sólo está restringido a trabajos de estudiantes, es perfectamente extrapolable a cualquier ámbito, de hecho, el lema de la herramienta online deja bien clarito que "Approbo compara tus documentos digitales con los contenidos de Internet".

Resumiendo y volviendo al caso de la enseñanza, un profesor puede a partir de ya mismo, subir el trabajo en formato electrónico de cada uno de sus alumnos y obtener de un vistazo rápido el porcentaje de copia-pega de contenido de la red que tiene el trabajo, por llamarlo del alguna manera...

No sé qué fiabilidad y porcentaje de acierto tendrá el servicio, pero me juego el cuello a que a más de un profesor lo va a probar esta misma semana...y también más de un alumno que pensaba entregar su calco sin pegar un palo al agua. Que todo sea por una nuevas generaciones más cultas, trabajadoras y sobre todo, honestas.

SaludoX.